El taxi tiene una identidad sonora urbana que cualquier película de Nueva York, Madrid o Buenos Aires aprovecha sin pensarlo: la bocina corta del conductor avisando, el pitido del taxímetro cuando arranca la carrera, el silbido del peatón llamando desde la acera, y el chasquido distintivo del walkie-talkie con la voz comprimida de la central de despacho. Estas 21 grabaciones cubren ese vocabulario clásico del transporte público a demanda.
El cine urbano y los thrillers ambientados en ciudad apoyan la bocina corta como puntuación entre cortes de plano callejero. Los videojuegos de mundo abierto urbano usan el taxímetro y la radio de despacho como elementos de foley dinámico cuando el jugador entra en el vehículo. Para un podcast de ficción ambientado en una capital, el silbido para parar y la respuesta de la radio sitúan al oyente en la calle sin descripción literal. Descarga gratis, libre de derechos para uso comercial.