Hay un gesto humano que el cómic, el western y la animación clásica codificaron como signo de desprecio o de mero hartazgo: el escupitajo. Y suena de maneras muy distintas según superficie y volumen. Estas 16 tomas documentan el rango completo: el escupir corto y seco al suelo de tierra, el impacto sobre escupidera metálica con su tintineo característico, rociados de saliva al hablar muy cerca del micro, y exclamaciones tipo ¡puaj! con la consonante explosiva al inicio.
Los westerns y las parodias del género se apoyan en el escupitajo sobre tierra como puntuación de carácter, sin necesidad de plano cerrado al actor. La animación de slapstick usa los rociados como detalle exagerado en gags. Para sketches de comedia o vídeos virales, el ¡puaj! corto funciona como remate sobre el corte. Obtén todos los archivos gratis, sin registro previo y libres de derechos para uso comercial y personal.