El lanzallamas tiene uno de los sonidos más viscerales del arsenal cinematográfico: un soplo inicial seco del gatillo, la ignición del propelente con un pop corto, y el rugido sostenido de la llama proyectada que combina el silbido del gas a presión con el crepitar bajo del fuego en el aire. Estas 24 grabaciones capturan ese arco completo, desde llamaradas cortas de un segundo para impactos puntuales, hasta propulsiones largas mantenidas para barridos de pantalla y planos de gran formato.
El cine de acción y los videojuegos shooter usan las llamaradas cortas como confirmación de disparo, dry y centradas para que la mezcla 5.1 decida el espacio. Las series sobre la Segunda Guerra Mundial se apoyan en las propulsiones largas durante secuencias de combate en trinchera. Para una animación o un tráiler de fantasía donde un dragón escupe fuego, el material pitch-shifteado un poco hacia abajo funciona como criatura. Descarga gratis, sin registro, libre de derechos para uso comercial.