El buitre negro americano, o catartas como se le conoce técnicamente, ocupa un nicho sonoro muy particular: a diferencia de la mayoría de aves rapaces, casi no vocaliza con la siringe — emite siseos guturales y gruñidos roncos que más parecen sonido reptiliano que canto. Estas 2 grabaciones capturan ese registro inusual con tomas de campo en zonas de carroña: siseos ásperos de territorio, gruñidos bajos al disputar comida, llamadas cortas de alarma, y el batir denso de alas al despegar pesadamente desde el suelo.
El cine de terror y los thrillers ambientados en zonas rurales del sur de Estados Unidos usan los siseos como ambiente bajo plano de cadáver, donde el silencio total sonaría artificial. Documentales sobre carroñeros y ecología de la muerte apoyan la narración con el batir de alas, que transmite peso físico del animal sin necesidad de verlo. Descarga gratis, sin marca de agua, libre de derechos para uso comercial.