Música amiga de la narración — silenciosa, discreta, diseñada para sentarse bajo una voz. Un piano solo y suave lleva el motivo melódico a bajo volumen. Pads de cuerdas sostenidas aportan la calidez armónica. Arpegios de arpa escasos marcan las transiciones de capítulo. La mezcla deja un hueco vocal amplio entre 200 Hz y 4 kHz para que la narración corte limpia. Los tempos avanzan lentos a 55–80 BPM en tonalidades mayores y menores estables, con cambios dinámicos muy graduales. Las pistas duran de cuatro a ocho minutos para lechos de narración largos.
Productores de audiolibros las looean bajo aperturas de capítulo de ficción. Creadores de audiodrama las pasan por transiciones de escena. Pódcasts narrativos las acuestan bajo episodios de sleep-story. Autores autopublicados las cuelan en vídeos de book-trailer. También encaja en grabaciones de visualización guiada y canales de cuentos infantiles para dormir. Ver también ambiental o cinemático.